Banner

Volver a la lista de Artículos de Mercadeo

Carlos Fernando Villa Gómez

La diferenciación es cada vez más necesaria ante el exceso de oferta que en la mayoría de los mercados se aprecia, siendo un requerimiento del mercadeo práctico que esa diferencia sea de beneficio para todos, es decir, que tenga sentido y se convierta en la base del posicionamiento competitivo.

Compromiso con mejoras e Innovación, lo cual se genera con fuerza ante la constante del cambio, que a su vez ha acortado el tiempo de los ciclos de vida; pero, como con la diferenciación, las mejoras y la innovación (toda mejora no es necesariamente innovación) deben ser de beneficio real para el mercado.

La tecnología y el uso adecuado de ella, para servir antes que para que sea una barrera de acción, es un imperativo actual. Con ella se logran mejoras en todos los sentidos, pero tiene que utilizarse adecuada y efectivamente.

Servicio al cliente que sea algo realmente actitudinal basado en ser de utilidad para todos con lo que se hace; nada fingido ni hecho por obligación, sino porque se parte de buscar siempre la mejor solución para todos, dentro de las normas y la ética, haciendo que lo simple y obvio sean una constante de comportamiento.

Mantener un nivel de comunicaciones efectivo y adecuado con todos los que conforman el mercado de la organización, haciendo uso de los medios más adecuados, que permitan actuar para la implementación de un verdadero sistema de relaciones entre todos; es decir, comunicaciones que generen un verdadero CRM efectivo, complementando lo dicho con lo hecho. Lo anterior, como lo expresa la última definición de mercadeo de la American Marketing Association, crear, comunicar, mantener e intercambiar ofertas de valor por medio de relaciones con todas las partes o “stakeholders”.

Planificar acciones fundamentadas en objetivos claros y posibles, adaptándose a las circunstancias reales de los mercados, manteniendo siempre una visión de futuro que permita la sostenibilidad que en todos los aspectos se requiere, para lo cual es necesario comprometerse con adelantar todas las acciones con la responsabilidad social que el mundo necesita para mejorar siempre el nivel de vida de toda la sociedad, haciendo de la necesaria rentabilidad económica una consecuencia; como alguien dijo, si las cosas se hacen bien, el rendimiento financiero se dará sin problemas, y si así se hicieran, no se necesitarían tantas normas y certificaciones de calidad a las que se ha llegado.

Cambiar con sostenimiento de lo hecho; es decir, ante la necesidad de cambios, entender que los clientes necesitan que las ofertas tengan un tiempo de vigencia mayor para que la vida útil de los productos que se ofrecen sea de verdadero beneficio.

El respeto por los precios es otro principio que debe ser base de acciones del mercadeo, por lo que las guerras de precios deben evitarse siempre, ya que no conducen sino a un breve beneficio temporal para el mercado y a la desaparición de organizaciones que no resisten la disminución de los niveles de rentabilidad requeridos para sostenibilidad adecuada de manera que la competitividad sea real.

Los canales de distribución son para facilitar la adquisición de lo que se ofrece al mercado, debiendo ser, como todos los elementos de la mezcla de mercadeo, estimuladores de acción, por lo que los llamados omnicanales (todos los canales posibles) son un imperativo.

Sistemas de información de doble vía para generar confianza y bases de toma de decisiones que hacen de ello una forma de investigación permanente, para lo cual se necesita la participación activa de todos, incluyendo proveedores y clientes.