Banner

Volver a la lista de Artículos de Mercadeo

Carlos Fernando Villa Gómez                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                       

Como alguien dijo, cada día que pasa hay algo nuevo en el mundo de la tecnología, y en vista de que todo lo que ese campo se da es aplicable al mercadeo, si las empresas no se mantienen al tanto, capacitadas y actualizadas en ella y sus aplicaciones, pronto serán historia.

Al apreciar lo que algunas organizaciones hacen, ante la falta de adaptación y conocimientos, de una parte, y consecuentemente el uso inadecuado de los avances tecnológicos, de la otra, lo que resulta no puede ser otra cosa que preocupación por la pérdida de nivel de competitividad como han sido los hallazgos de los análisis que los expertos hacen, en primera instancia, y esperar que las cosas no sigan por este camino, para no tener que lamentar al final lo que pudo haber sido y no fue.

Cada vez se sabe, reconoce y acepta que el contacto permanente y el establecimiento y mantenimiento de relaciones con los mercados (clientes) son una necesidad que adquiere mayor importancia, debido a que todos son actores en el proceso logístico del mercadeo de todo tipo de organizaciones; además, ese relacionamiento se convierte en la base sólida de una fidelidad necesaria para la sostenibilidad, y que facilitar las cosas para todos es algo que la tecnología suministra. Pero para que ello se pueda dar, y se convierta en algo que genere un resultado de actitud sostenible en las personas, tiene que implementarse bien (el uso de la tecnología), como algo verdaderamente efectivo y eficaz.

Al apreciar el uso de las herramientas como las ofrecidas por el mundo digital en el cual se mueve la humanidad en el mercadeo, nos preocupa saber que teniendo la capacidad instalada, no se sepa usar y/o no se utilice como debe, o, lo que es peor, no se quiera utilizar para competir, a sabiendas de que los que están llegando, y llegarán, lo están haciendo desde hace algún tiempo, y se están actualizando para continuar con éxito hacia el futuro.

Según investigaciones recientes, 40% de la humanidad está interconectada de manera permanente, y la mayor influencia en los procesos de toma de decisión la tienen los comentarios o el llamado boca a boca, generado en muy buena cantidad por el uso de las redes sociales, los blogs y los equipos móviles, cuyas cifras sigues aumentando a diario en el mundo entero, y en todos los rangos de edad, siendo nuestro país uno de los que mayor índice de incremento presenta.

El proceso de comunicaciones con los clientes, con la tecnología actual, permite lo que se ha llamado marketing en tiempo real, debiendo ser de contenido el proceso comunicacional, con verdadero significado y claridad, agregando a ello que la mayoría de las situaciones que se dan pueden resolverse casi que de forma inmediata.

Pero para el uso de la tecnología sea verdaderamente efectivo se requieren voluntad y uso adecuado de ella. Acumular puntos y similares en almacenes, bancos, estaciones de gasolina, restaurantes, aerolíneas, etc., sin tarjetas ni papeles, solamente con un número de identificación que puede suministrarse verbalmente, y poder cederlos  a terceros. Establecer sistemas de identificación de transacciones usando las bases de datos para evitar papeleo innecesario, agilizando trámites, por ejemplo. Aprobación inmediata de créditos en un banco, acreditación de consignaciones, variedad de sistemas de identificación, y más, gracias a la interconexión posible y real entre entidades privadas y públicas, es algo que hoy se da. Y hay más…, pero hay que hacer las cosas para que sirvan, haciendo de la tecnología una ayuda, no una carga que en lugar de servir deba ser servida.