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Por: Carlos Fernando Villa Gómez

 

La realidad económica del  mundo actual ha hecho que muchos se pregunten, y nos pregunten, sobre la que algunos han llamado “aumento de la importancia del marketing” en el ambiente económico mundial, a lo cual la respuesta inmediata y concreta es sí, mucho.

Sobre ello el profesor de la U. de Mumbai en India, y uno de los personajes más reconocidos del mundo del mercadeo, Hitesh Bhasin, ha dicho que ese aumento en la relevancia del mercadeo es, más que todo, debido a las circunstancias de la economía mundial, que hacen vivir un ambiente complicado, con reducción del gasto por parte de los mercados o consumidores, quienes a su vez cada día son más conocedores de todo y basan las decisiones con mayor fuerza en los comentarios de los demás, o en el marketing de palabra o de boca a boca, que también crece con las redes sociales, haciendo que la “fuerza” de la publicidad tradicional se reduzca, es un hecho, y que a quien le pregunta si es realidad ese incremento se debe responder, con mucha fuerza, que sí.

El mercadeo es cada día más importante para cualquier tipo de organización, básicamente porque el ambiente es cada día más complicado por la feroz competencia, la constante del cambio en todos los escenarios, y la incertidumbre que se refleja en los mercados (clientes).

Por lo anterior, hay que entender con claridad algunos aspectos del mercado.

La competencia, que cada día es más fuerte, en mucha parte porque día a día aumenta y la que Drucker llamó invisible, y la cual en una oportunidad dijo que la definía como “aquello a lo que hay que ganarle”, bien sea directa o indirectamente, porque puede ser algo o alguien que sin hacer lo mismo puede ser reemplazo de lo que se ofrece. Por ello, no existe ausencia de competencia, como tantos piensan. Todo y todos tienen competidores, directos o indirectos, en cantidad “n” (más de lo que se necesita), y eso hace que el mercadeo sea cada día más importante para cualquier tipo de organización. Basta mirar lo que ocurre con las religiones, para citar solamente un ejemplo.

La mejor manera de competir es por medio de la innovación de la oferta, y el contacto directo y permanente con los clientes, logrando así una verdadera relación de confianza, y un mayor índice de fidelización o lealtad.

La interconectividad del mundo, sobre lo cual los analistas consideran que no hay segundo de las 24 horas del día que no haya al menos 12 millones de personas en contacto y opinando, ha hecho que las redes sociales, los blogs, y el llamado mercadeo de palabra se conviertan en una fuente de información, consulta y relacionamiento.

Por lo anterior, el llamado marketing por internet y/o digital, como se quiera mirar, es un actor no solamente importante sino esencial de la estrategia de mercadeo. La comunicación tradicional, como la publicidad, sigue siendo importante, pero cada día “combina” esa importancia que antes tuvo muy fuerte, con la de los medios inalámbricos o virtuales.

Con todo lo que hoy se vive, que ha generado una cantidad y variedad de oportunidades para el cliente, y lo que llaman “ruido” se ha incrementado, de manera que se ha generado un mayor nivel de inseguridad en las mentes a la hora de decidir sobre las acciones a seguir. Como consecuencia, el proceso decisorio se hace más extenso, necesitándose por ello una mezcla de mercadeo y un posicionamiento competitivo realmente efectivos. El proceso de estimulación sensorial debe hacerse con todos los componentes de la mezcla, sin excepción, y debe trabajarse con intensidad, pero sin sobrepasarse, un proceso de comunicaciones cada vez más personalizado, por lo que las bases de datos se convierten en una herramienta fundamental para el contacto con los clientes.

De la misma manera, los nichos o micro segmentos son cada día más, debido en mucho a la gran cantidad de oferta existente, lo que hace que cada día existan más oportunidades que deben identificarse y aprovecharse, haciendo que el mercadeo se convierta en lo que Peter Drucker tanto dijo: una de las dos funciones básicas de cualquier organización, junto con la innovación.

El marketing continúa “ganando terreno” en un mundo en el cual se están dando las circunstancias para que día a día sea más importante, ya que la formación de clientes y su mantenimiento dentro de niveles adecuado de lealtad, se hacen cada vez más necesarios si se quiere sobrevivir, y ser ganador, en un mundo de competencia y alto grado de competitividad.