Banner

 

Por: Carlos Fernando Villa Gómez

Cada día aparecen en el ambiente del mercadeo más "herramientas" para trabajar, y en los mercados se observan modificaciones en lo que se refiere al comportamiento, y eso hace que si hace unos años se hablaba de la necesidad imperiosa de actualización, hoy, más que nunca antes, es menester que esa acción se tenga que dar cada día. Por lo tanto, y para iniciar, la persona de mercadeo, de cualquier tipo de organización, tiene que estar al tanto de lo que ocurre en el mundo, para lo cual contamos con una fuente de información como Internet, que a su vez puede convertirse en una verdadera biblioteca.

La situación mundial actual, y la colombiana, exigen que quien dirige el mercadeo de las organizaciones, de nuevo, sin importar el tipo de ellas, sea una persona de una gran visión holística, mente estratégica, líder para orientar y dirigir las acciones de marketing, analista, y en fin, todo lo que se ha dicho desde hace unos años.

Pero, como se dice al principio, lo que sucede en el mundo actual requiere que se necesite que esa persona deba reunir ciertas condiciones muy claras, y cada vez más importantes.

Muchos hablan de extroversión ubicando este aspecto dentro del marco de los requisitos del mercadólogo. No estamos de acuerdo; una persona introvertida puede ser perfectamente un gran mercadólogo. Pero lo que sí es una exigencia, y quizá una de las tres más importantes, es la habilidad de comunicación y el conocimiento de los medios con que se cuenta para aplicarlos correcta, adecuada y eficientemente. El proceso logístico-sicológico del marketing, como el de cualquier disciplina o actividad, es en esencia un proceso comunicacional, y con la oferta existente, y además creciente, la persona de mercadeo tiene que saber mucho de comunicaciones y medios, sobre todo, y lo más importante, de lo que se refiere al mundo que llaman virtual o la que han denominado era digital. Cómo usar Internet, las redes sociales, los blogs, etc., y cómo utilizar los medios tradicionales; tiene que tener un claro entendimiento de lo que son las Relaciones Públicas, para hacer de ella una poderosa arma del mercadeo de la organización; por ello alguien las definió como "el arte de hacer que terceras personas, especialmente los medios de comunicación, hablen sobre lo que se desea que hablen sin pedirles que lo hagan", lo cual expresa muy bien lo que se pretende del mercadólogo actual. Todo esto implica mucha sicología.

De la misma manera, la forma de hablar, escribir, redactar, argumentar, vestir, gesticular, etc., son condiciones de gran importancia para la persona de mercadeo.

También tiene que ser un gran identificador de oportunidades, sin dejarse llevar por espejismos, para actuar de manera que se aprovechen al máximo. Tiene que entender las cifras, los cuadros, los balances, es decir, la manera como las otras disciplinas presentan situaciones complejas, para (re)organizar lo que debe hacerse de manera que se obtenga el máximo provecho de lo que se hace.

La creatividad (generación de ideas), para hacer uso de lo que Drucker dijo en 1954 y han afirmado los grandes personajes del mercadeo mundial, la innovación, es un requisito que cualquier persona de marketing tiene que cumplir, diferenciando con claridad lo que es la imitación creativa, de la que tanto habló Ted Levitt, de lo que es la verdadera innovación creativa. Como éste dijo, "es que es más fácil imitar."

Tiene que ser una persona que sepa buscar y administrar la diferencia básica que se necesita para posicionamiento, y, fundamental, como siempre se ha dicho, un gran humanista, pues está trabajando para y con seres humanos, para seres humanos.

Los analistas han afirmado que uno de los grandes problemas del mercadeo mundial, y consideramos que más impactante en nuestro medio, nace de la ausencia de verdaderas personas de mercadeo en los cargos de la actividad; es decir, que quienes están ocupando los cargos directivos de marketing, no reúnen las características que deben reunir quienes tienen bajo su responsabilidad dichos puestos. Son personas de buena voluntad, muchas provenientes de las áreas de ventas, lo que hace que el perfil no sea el más adecuado para esa posición; y hay de otras disciplinas que han adelantado estudios de mercadeo, pero es una realidad que muchos de esos que han pasado por las aulas, no son de mercadeo.

Hay más, pero la idea es pensar sobre lo dicho para beneficio de todos.