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Todavía hay empresas, muchas quizá, que no tienen, por razones diversas, un plan de mercadeo; hay inclusive unas que ni siquiera tienen área o departamento de marketing, pues consideran que con ventas es suficiente, sin entender lo que el departamento de mercadeo es e implica para una organización.

Siempre se ha dicho que el plan de mercadeo es una guía de acciones que se deben ejecutar para lograr el desarrollo (formación y mantenimiento) de los clientes o mercados, en lo cual debe estar incluido el accionar de todos y de la fuerza de ventas, en lo concerniente a las actividades de comunicaciones, investigación, prospección, mantenimiento (relaciones) etc.

También se ha dicho que el plan de mercadeo debe estar regido por el plan de negocios, y debe ser fiel a la filosofía de la organización. Pero siempre hay que reforzar que es una guía, un documento orientador, porque es, haciendo una analogía, el director de la orquesta, indicándose con ello que es el encargado de indicar, no de ordenar, la ejecución de las actividades que buscan obtener y mantener lo clientes.

Igualmente, se ha recomendado que un plan de marketing debe ser breve y entendible por todos los que hacen parte de la organización, o sea claro y, además, viable.
Los principales beneficios del plan de mercadeo comienzan por el direccionamiento que genera. Cuando no se sabe para dónde se va, hay dos posibilidades: ya se llegó o cualquier camino conduce allá. Es un documento que indica los objetivos que se tienen (desde el punto de vista del marketing), y la forma de lograrlos, lo cual se constituye en un direccionador, para que los que han de actuar, en todas las áreas, hagan las cosas de manera tal que se logre lo que se pretende.

Es también un documento, que cuando se elabora adecuadamente, genera y mantiene el estado motivacional que debe ser el más alto, en la organización. Cuando todos tienen claro con qué visión se trabaja, las razones por las cuales se hacen las cosas, cómo se hacen, y se muestran los logros, la motivación va a estar en un nivel adecuado y se obtendrá, más fácilmente, lo que se busca, es decir las metas u objetivos.

De la misma manera que mantiene los niveles de motivación, cuando es claro y conciso, sin las complicaciones que son tan comunes, se aprecia un desarrollo de actividades más creativo; es decir, las personas desarrollan y utilizan mejor el sentido común; dicho de otra manera, motiva y hace que todos, en el diario accionar, busquen la mejor manera de hacer las cosas porque trabajan con mente abierta y creativa. Si esto no se da, no se pasará de ser una organización u empresa de las llamadas "yo también", que en mercados de alta competencia no duran mucho.
La cohesión estratégica es otro beneficio que se obtiene cuando el plan de mercadeo se elabora, y ejecuta, adecuadamente.
Cuando todos saben para dónde van y cómo llegar, se trabaja de manera coherente en todas las áreas. Y esto es integración.

Otro beneficio notorio es la obtención de los resultados, lo cual es posible cuando quienes integran el equipo de trabajo, o la cadena de valor, como algunos prefieren, conocen las razones, los motivos, los objetivos y las metas, y la manera de hacer las cosas. Cuando existe la coordinación de todos, porque el plan lo expresa de manera simple, clara y posible, es apenas lógico que lo que se pretende se pueda lograr; y este es quizá el principal beneficio, pues lo que la junta y las directivas desea(ba)n, se alcanza de manera más que satisfactoria para todos, y el beneficio lo disfrutará la comunidad.