Banner
Por: Carlos Fernando Villa Gómez

En muchas ocasiones hemos visto que se habla de "nuevo" mercadeo y, al mismo tiempo, apreciamos cómo se confunde a tantas personas que quieren entender y trabajar dentro de los parámetros de un marketing efectivo.
¿Será que el hecho de cambiar las herramientas que se utilizan, o los enfoques bajo los cuales se ejecutan las actividades, son elementos suficientes para decir que se trata de un nuevo mercadeo?

Hace muchos años venimos siendo testigos de cambios tecnológicos aplicados y una evolución muy notoria en todas las actividades humanas: la medicina ha modificado casi en su totalidad la manera de operar, para lo cual el láser y muchas técnicas han sido las causantes; pero no hemos escuchado que se trate de una nueva medicina, pues las bases siguen, y estamos seguros de que seguirán siendo, las mismas de toda la vida. Se necesita, eso sí, como en todo, actualización.
Las comunicaciones están utilizando medios que antes ni se soñaban; pero siguen siendo las mismas ciencias de la comunicación, con más medios que antes no se daban.

La ingeniería ha pasado del uso de instrumentos manuales a los que denominan sistematizados, utilizando al mismo tiempo maquinaria y equipos que pocos imaginaron; y también sigue considerándose como la ingeniería que conocimos, aplicada con otras herramientas.
En todo se han visto y se verán cambios, en algunos casos más rápido que en otros. A ello, las ciencias y actividades que dependen del comportamiento humano, también le han cabido grandes modificaciones en los enfoques y formas de trabajo. Pero nadie habla de "nuevas", como tales.
Si a la miopía existente en el mercadeo (que tampoco es nueva pero que se está convirtiendo casi que en ceguera), le agregamos la cantidad de términos y palabras sonoras que le han querido añadir, lo único que vamos a obtener como resultante será ese camino hacia la ceguera, junto con barreras organizacionales que, como consecuencia, se tienen que dar por la inoperatividad y falta de resultados.

Desde hace muchos años, muchísimos, los grandes padres del mercadeo han dicho que es una actividad para crear y mantener clientes, mercados, para lo cual son muchas las herramientas y muy variados los enfoques que pueden trabajarse.
No es lo mismo la operación mercadológica en una ciudad como Medellín o Bogotá, que en Nueva York o en Madrid. No se puede hacer lo mismo, aún siendo la misma empresa, en Bogotá que en Medellín o en Santa Fé de Antioquia. Pero ello no significa que sean mercadeos distintos.

Como dijimos antes, la medicina no se puede trabajar de la misma manera en una ciudad como la nuestra que en un municipio apartado y sin tantos recursos; pero sigue siendo la misma medicina.
Lo que si preocupa, y creemos plenamente que debe ser motivo de análisis, es la falta de actualización en la aplicación posible de las diferentes maneras de trabajar un mercadeo práctico y efectivo.

En nuestra reciente gira de grabaciones para la televisión pudimos constatar una vez más, con gran preocupación, que existen en nuestro medio las herramientas más efectivas y poderosas; pero que también es un hecho que no hay quienes las apliquen y, peor aún, quienes las quieran aplicar, por esa miopía, cuasi ceguera, que con preocupación "vemos".

La falta de un mercadeo efectivo que tanto hemos comentado y apreciado, los errores que cada día aumentan en la manera como se trabaja el mercadeo, las confusiones que crecen con las discusiones bizantinas que ya son pan nuestro de cada día, son para poner a pensar a quienes están tratando de aplicar un marketing que ha sido, es y será siempre, en su esencia, el mismo.