Banner

Por: Carlos Fernando Villa Gómez

Como siempre ocurre, la mayoría de ajustes de los programas o planes de acción, en todos los campos, suceden al principio de cada período. Y en mercadeo se han dado y se seguirán dando, como comentamos la semana pasada.
Algunos de los que ya se han dado y han comenzado a demostrar efectividad, son comentados en tratados por varios autores como Seth Godin, David Meerman y Donald Keough, entre otros, y sobre esos hechos, tendencias y experiencias es aconsejable pensar un poco.

El mercadeo, como en varias ocasiones hemos comentado, ha sido, es y será una actividad para formar y mantener los mercados, lo que no se circunscribe sola y específicamente a empresas que buscan lucro, o del comercio, sino que debe aplicarse siempre y en todo; igualmente, podría decirse que se trata de un proceso ininterrumpido para descubrir los deseos y las necesidades que las personas de la sociedad buscan satisfacer con el fin de mejorar cada día el nivel de vida, para hacer que con la oferta que se trabaja, ello sea posible, y se logre superar a quienes compiten por el mismo segmento del mercado, entendiendo y aplicando unas que podríamos llamar leyes, las cuales, siempre, dependerán del comportamiento de los seres humanos.

Los seres humanos no hemos cambiado ni cambiaremos, por lo que sería fácil suponer que se trata entonces de hacer una lista representativa de esos cambios de deseos y necesidades; pero no es así, pues siguen siendo los mismos. Lo que ha cambiado es el ambiente en el cual se desarrolla la acción humana: la tecnología, la competencia, el comportamiento que genera la oferta, etc., pero el ser humano sigue teniendo los mismos deseos y necesidades.
La combinación de tecnología, los competidores y la situación económica, ha hecho que unos puedan lograr lo que quieren y necesitan, mientras otros no lo pueden lograr, pero que en la actualidad se podría decir que cualquier situación imaginable, puede ser realidad.

Sin embargo, ante cualquier circunstancia o situación, hay algo que todos sentimos, queremos y deseamos con ansiedad: ser tratados como personas humanas.

Ajuste 1: Ante lo que hoy se observa, en todo el mundo, con o sin crisis, las actividades del mercadeo han de estar ceñidas a una comunicación y una comercialización directas entre productores, comercializadores y consumidores. Cada día es más frecuente apreciar cómo las organizaciones, en todos los sectores de la sociedad, escuchan a los clientes y prospectos, y están en contacto permanente y directo con ellos. Este hecho ha posibilitado la producción casi que a la medida de bienes y servicios, y la adaptación de las organizaciones a lo que espera y necesita el cliente y la sociedad en general.
Pero todo ello hay que hacerlo en tiempo adecuado; hacer esperar más de lo que el mercado cree que debe esperar, con la información que se tiene al alcance de cualquiera, 24 horas diarias todos los días del año, es fatal. Como dice Seth Godin, "en la era de un clic, o se responde ya, en un momento, o adiós". La velocidad es crucial en el mundo actual.

Ajuste 2:
Monitoreo permanente de lo que se dice acerca de la organización y la oferta que se hace al mercado.
Para nadie es un secreto que a medida que más se amplían las redes sociales por el crecimiento del uso de la tecnología, los comentarios de la gente, y de los "críticos especializados", son cada vez más influyentes en las decisiones de los humanos. Y en un mundo en el cual "todo el mundo es crítico especializado", hay que estar pendientes de lo que se dice. Los blogs, Facebook, MySpace, y similares, se han convertido en fuentes de información "confiables". ¡Cuidado!