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Sin orden de importancia, presentamos las diez reglas.    

Primera: Perseverancia en la acción, como la del Coyote o la de Silvestre. Ante la gran diversidad y cantidad de oferta que existe en los mercados actuales, y la inestabilidad de los mismos por este motivo además de los normales cambios en los comportamientos del mercado, la persistencia debe ser una de las acciones de mercadeo. El "coyote" siempre ha considerado que la lucha por el "correcaminos" vale los sacrificios y la lucha que libra por alcanzarlo, al igual que el gato Silvestre con Piolín. Dada la gran cantidad de alternativas, es menester segmentar adecuada y efectivamente los mercados para determinar quiénes (clientes) valen la pena, con el fin de definir las acciones que deben implementarse dentro del plan de mercadeo, persistiendo, con paciencia pero con el análisis y la actitud adecuados. En otras palabras, hay que saber dónde están los peces y qué carnadas son más efectivas para obrar en consecuencia.

Segunda: Trabajar con elementos que son gratuitos, o de bajo costo, pero valorizando cada acción por lo que de cada una puede resultar. Cada día se comprueba la gran efectividad que para mercadeo tienen acciones "libres" o de muy bajo costo para las empresas, las cuales se habían tenido como de poca efectividad, pero que con las variaciones y la constante del cambio han logrado convertirse en "armas poderosas del mercadeo": comentarios de los ejecutivos, los empleados, los proveedores y los clientes, entre otros, que se convierten en rumor. Conferencias y talleres, artículos, cartas de gerencia, sitios Web, grupos de análisis, boletines de prensa, participación en actividades de la comunidad, demostraciones, degustaciones y similares. El aseo, los uniformes, los sitios de espera y exhibición, la papelería, etc. De nuevo, en un mundo de tan amplia oferta, hay que moverse utilizando no solo multicanales, sino seleccionando los más adecuados, pues todos no son igual de efectivos.

Tercera: Trabajar "sembrando". Si bien algunas acciones traerán efectos inmediatos, nunca se podrá desconocer el efecto de "inercia" que todo produce, pues bastante demostrado está que "nada puede no comunicar", debido a que todo lo que se haga y diga va a generar efectos en las personas que conocen lo que se hace y dice. Por ese motivo hay que tener claro que lo que se trabaja para lograr beneficios inmediatos va a convertirse en "semilla" que caerá en "campo abierto" y que para dar frutos necesitará abono y tiempo. Por más que se ejecuten acciones para efectos inmediatos, se sembrará para el futuro, por lo que hay que considerar los tres escenarios al determinar lo que se hará: el presente, el mediano y el largo plazos, estando siempre conscientes de que lo que se haga para hoy tendrá, con seguridad, consecuencias en el futuro.

Cuarta: Recordar que lo magnánimo no es siempre lo mejor, y que mucho no es más y más no es mejor. Muchas personas de mercadeo creen que llamando la atención con algo que sea extraordinario, como aparecer en programas de televisión, en los periódicos, ser noticia, hacer algo raro, etc., lograrán beneficios; igualmente, no son pocos quienes piensan que por ofrecer más el beneficio será mayor. Es un error común, pero que cada día se aprecia con mayor insistencia. Para que verdaderamente sea lo que se pretende, lo que se haga debe obedecer a una programación adecuada, con preparación. Además, cuando algo así se hace u ocurre, los beneficios no siempre serán inmediatos, pues la inercia siempre tendrá efectos, que ojalá sean positivos.