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Por: Carlos Fernando Villa Gómez

Al comenzar un nuevo año, que con seguridad marcará un avance en el desarrollo del mercadeo colombiano por lo que se avecina en materia de comercio internacional, de una parte, y lo que el mercado nacional nos deparará, de otra, vale la pena pensar sobre lo que la afamada consultora Susan Benjamin comenta en sus libros y artículos, cuando se refiere a las reglas para obtener resultados "casi instantáneos", como dice, cuando de mercadeo práctico se trata; sobre todo por la necesidad que tenemos los colombianos de lograr resultados a la mayor brevedad posible.
Pero también es bueno pensar en algo que también comenta el brasilero Marcos Cobra en el libro "Marketing: Magia y Seducción", quien como Benjamin y muchos de nosotros, cuestionamos el misterio que no pocos académicos le ponen a la actividad mercadológica, la cual es de implementación diaria en los seres humanos. Porque lo que cada día hacemos, en todas partes, no es nada diferente a lo que se dice en el mercadeo: estamos desarrollando un mercado, unos clientes, para cada quien en lo que hace.
"El mercadeo es algo que ejecutamos todos los días: hablamos con otras personas sobre lo que somos y hacemos, sobre lo que nos agrada y nos disgusta, de lo bueno y lo malo, enviamos saludes y razones a otros, y nos preocupamos por estar relacionados y ser exitosos: estamos haciendo mercadeo personal", dice Benjamin en sus notas, al igual que Cobra y muchos más.
El mercadeo es una actividad que comienza por "sembrar" para recoger más tarde. Los milagros, como alguna vez dijimos, son muy escasos en la actualidad, y mucho más en mercados de competencia. Por eso hay que esperar a que las semillas germinen y den frutos para recogerlos.
Es simple: tanto lo que se hace desde el enfoque formal del mercadeo, como desde las actividades que informalmente se desarrollan y que muchos dicen ejecutar sin hacer mercadeo, pero que por ese desconocimiento no dejan de ser herramientas del mismo, buscan básicamente, maximizar el número de personas que conocen las actividades para lograr transmitir y mantener siempre una imagen positiva, adecuada y estimuladora, utilizando para ello los recursos (humanos, económicos, tecnológicos, físicos, etc.) de la mejor manera posible para el beneficio de todos.
Como consejos generales, para trabajar un mercadeo práctico y efectivo hay que tener en mente siempre tres aspectos fundamentales: 1. No importa qué, siempre se logrará más conservando y haciendo actuar a quienes ya están haciéndolo, es decir, siempre será más sencillo y rentable, en todo sentido, cuidar los clientes actuales que son de valía para que sigan haciendo lo que hacen; 2. La mayoría de los clientes nuevos llegan por referencia, es decir, por mercadeo de palabra de clientes actuales, pues actualmente los seres humanos, por la excesiva oferta, buscamos seguridad al tomar una decisión, y para ello acudimos a personas que conocen; y, 3. Si una persona se considera importante para lo que se es y hace, un "no" debe ser tenido como un "por ahora no".
Si se buscan resultados rápidos hay que actuar, pronto y sin complicar las cosas, y para ello se dan diez reglas o normas, que han probado ser efectivas, las cuales, llevan a lo que ha sido y es el fin del mercadeo: formar y mantener clientes, seres humanos, que con base en lo que conocen y experimentan se hacen fieles a productos, empresas, marcas, comportamientos, personas, etc.