Banner

Por: Carlos Fernando Villa Gómez

La conducción de los programas de televisión que hemos hecho durante siete años por nuestro canal regional Teleantioquia, nos ha servido para conocer y confrontar a personajes del mundo del mercadeo, cuyos aportes han sido de gran valía y utilidad en todas partes. Este año no ha sido la excepción, y haber podido intercambiar ideas y opiniones con mercadólogos considerados mundialmente gurús, como Jill Griffin, Bernd Schmitt, Paco Underhill, Larry Chiagouris, John Mariotti y un personaje del mundo religioso católico como Monseñor Otto García, Vicario General de la Diócesis de Brooklyn-Queens en Nueva York, nos ha aportado valiosísimos conceptos y experiencias para engrosar un acerbo de conocimientos y experiencias que esperamos y confiamos llevar a muchos empresarios y gente del mercadeo para su utilización, haciendo de ello una verdadera herramienta delmercadeo que se necesita en la actualidad..

El uso de la tecnología y los multicanales para desarrollar y mantener los mercados es algo que nos ha llamado la atención desde hace tiempos; pero apreciar lo que con ello se ha alcanzado para la generación de diferenciadores y ventajas competitivos es algo digno de ser considerado para el mercadeo colombiano; hay mucho, muchísimo camino por recorrer, y hay que hacerlo rápido, pues de lo contrario la brecha entre lo que se da y hace en el mundo del mercadeo actual  y lo que tenemos, puede convertirse en elemento demoledor de los mercados que hemos logrado; pero hay que hacerlo muy bien, para que sea uyna verdadera y efectiva herramienta de mercadeo.

Los programas de fidelización son una realidad mundial, que día a día exigen y requieren más análisis e interacción de tipo multidisciplinario para lograr las metas que cada vez se hacen más variadas y de corto efecto por la vertiginosa velocidad del cambio que vivimos en todos los campos; pero ello no se hace con promociones de ventas sino con verdaderas acciones que demuestren una filosofía gana-gana y hagan ver a los clientes el interés que existe por cada uno, pero de verdad, no de palabra solamente. En ello también apreciamos mucho por hacer. La dependencia de los detalles para el mercadeo de relaciones, haciendo vivir siempre y en todo momento experiencias positivas y estimulación idem a los clientes, es una necesidad del mercadeo actual, en un ambiente que ofrece múltiples alternativas, plagado de mensajes sin mucho fondo ni contenido, requiriéndose, quizá con urgencia,  un redireccionamiento de las formas y políticas de comunicaciones que se trabajan para estimular y mantener a los clientes, que cada día exigen más respeto y mayor y mejor tratamiento como seres humanos.

Y las actividades de las religiones, en especial de la católica que orgullosamente profesamos, tienen que enmarcarse dentro de un mundo de acciones del mercadeo, pues de lo contrario, la competencia tan fuerte y hasta agresiva seguirá haciendo que lo que apreciamos en el mundo siga siendo una amenaza para la necesidad y vivencia diaria del espíritu.

En resumen, las cosas han seguido un ritmo acelerado de cambio, y nuestro país y las empresas, en todos los campos y actividades, necesitan adaptarse a ello y actuar antes de que sea tarde, para no cometer errores; hay que continuar por caminos “seguros” con el fin de alcanzar y mantener niveles de competitividad adecuados y efectivos que permitan hacer del mercadeo lo que Paul Mansur y Malcom McNair dijeron: algo generador de calidad de vida, para todos.