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Ideas principales del artículo de: www.gestiopolis.com

En momentos de cambio(teniendo en cuenta de que el cambio es un concepto permanente desde el momento en el que nacemos) llegan nuevas oportunidades (aunque no lo creamos por factores inherentes en nosotros como el miedo, baja autoestima, inseguridad..., que producen los desafío implícitos en las situaciones de cambio).

Para ello se necesita una mente Emprendedora para actuar como si se estuviese al frente de un nuevo negocio: Tu carrera.

¿Y por qué como un nuevo negocio? Porque las condiciones en las que los emprendedores crean y desarrollan nuevas empresas son las condiciones en las que hoy día nos encontramos al construir nuestra carrera. Nunca se sabe qué ocurrirá.

Por ejemplo, quienes crean una empresa lidian con incertidumbres, cambios, limitaciones. Tienen que evaluar sus activos, revisar sus aspiraciones y la situación del mercado en la que están para generar una ventaja competitiva. Para ello tienen que desarrollar proyectos, construir, cultivar y mantener una red de contactos que sobreviva a su empresa. Deben buscar y crear oportunidades, tomar decisiones arriesgadas (en determinados momentos), etc. Para alcanzar el éxito profesional en el día de hoy (ya sea dentro de una empresa o como especialista independiente) se necesita adoptar este tipo de estrategias empresariales.

Todas las personas somos empresas en desarrollo. Todos los días tenemos la oportunidad de crecer más en nuestras vidas y en nuestras carreras, aprendiendo más, haciendo más…

La mejor actitud para que seamos nuestro mejor negocio es estar en estado Beta permanente.

Este estado nos “obliga” a aceptar que tenemos errores, que nos quedan cosas por desarrollar en nuestra persona, que necesitamos adaptarnos y evolucionar. No necesitas ser el mejor o el más rápido o el más barato de todos. Al fin y al cabo, las empresas no compiten en todas las categorías.

En la vida existen muchos tipos de medallas de oro. Si intentas ser superior a los demás y el mejor en todo, terminarás siendo superior a nadie y el mejor en nada”. Reid Hoffman

Lo importante es determinar el nicho en el que tú puedas desarrollar una ventaja competitiva, la cual apuntala cualquier estrategia profesional. Ayuda a responder la clásica pregunta “¿Qué debo hacer con mi vida?”, que permite decidir qué oportunidades perseguir, y te guía con respecto a cómo invertir en ti.

Como todo cambia, analizar y evaluar tus ventajas competitivas es un proceso que debes hacer de por vida, no una sola vez. Y para ello es necesario tener en cuenta tres piezas dinámicas como si fueran de un rompecabezas que encajan entre sí, de distintas maneras y en momentos diferentes.

Crea una ventaja competitiva

Ser mejor que nuestros competidores es algo básico para la supervivencia de un empresario, autónomo, marca personal… El mundo es ruidoso, desordenado y los clientes no tienen tiempo de analizar todas y cada una de las diferencias.

Si los productos o servicios que ofrece una persona directamente o a través de su empresa no son completamente diferentes al de sus competidores, es muy difícil que llamen la atención de nadie. Ahí está una de las clave es: Diferenciación.

La ventaja competitiva está constituida por el juego entre tres fuerzas diferentes siempre cambiantes: tus activos, tus aspiraciones/valores y las realidades del mercado.

Activos

De manera muy resumida, los activos son lo que posees en ese momento.

Antes de soñar con el futuro o hacer planes, se necesita articular lo que ya funciona en nuestra vida. En muchas ocasiones la idea de negocio más efectiva es por lo general la que se construye sobre los activos que posee el “creador”.

Hay dos tipos de activos profesionales que perseguir: los intangibles y los tangibles.

• Intangibles: los que no se pueden intercambiar directamente por dinero.

Contribuyen al éxito: conocimiento y formación que posees, los contactos profesionales y la confianza que se ha construido con ellos, tus aptitudes, tu reputación, tu estilo personal, tus puntos fuertes, etc.

• Tangibles: son los que se presentan en un balance: el dinero con el que cuentas, tus posesiones materiales (se incluye el escritorio y el ordenador ☺).

La combinación de tus activos no es algo fijo. Puedes reforzarla invirtiendo en ti mismo. Si crees que te falta ciertos activos que te harían mas competitivo, no lo uses como excusa.

Tus aspiraciones y valores

Tus aspiraciones se refieren a tus deseos mas profundos, tus ideas, tus objetivos y tu visión de futuro, más allá del mundo real y de tu lista de activos. Incluye: tus valores clave, lo que es importante en tu vida (ya sea el conocimiento, la independencia, el dinero, el poder…).

¿Por qué nuestras aspiraciones y nuestros valores son importantes para forjar una ventaja competitiva a la hora de trazar nuestra carrera? Porque si trabajamos en algo que nos importa, trabajaremos más y mejor.

Las personas que sienten pasión por lo que hacen, conseguirán imponerse sobre las que sólo buscan dinero.

Las realidades del mercado

Al igual que un producto no se venderá si los clientes no lo desean ni lo necesitan, sin importar la excelencia de su forma y de su funcionamiento, tus cualidades, tus experiencias y otros activos intangibles (sin importar lo especiales que creas que son, y lo sean) no serán una ventaja a menos que respondan a las necesidades de un mercado activo.

Encaja las piezas entre si

Evalúa cada pieza del rompecabezas en relación con las otras. Hazlo con frecuencia. Las piezas cambian de forma y de tamaño con el tiempo.

¿Qué pasa si otra persona puede hacer lo mismo por menos dinero, o simplemente hacerlo mejor? ¿O qué sucede si no hay demanda para tus aptitudes?

Igualmente, seguir nuestras pasiones no nos conducen por si solo a una carrera floreciente, y ser un esclavo de las realidades del mercado tampoco es conveniente.

No importa cual sea la demanda, no seremos más competitivos a menos que nuestras pasiones y nuestros activos esté en juego.

Todas las ventajas son locales

“Escoge un lugar donde haya menos competencia”

Para mejorar nuestra ventaja competitiva hay que fortalecer y diversificar nuestra combinación de activos (como por ejemplo, aprender nuevas habilidades). Es igualmente eficaz establecerse en un nicho de mercado donde los activos que se posee se destaquen más que el de los competidores. En este caso, en lugar de cambiar aptitudes, se cambia el medio.

Aptitudes para ser el mejor negocio

• Desarrolla tus ventajas competitivas: tus activos, tus aspiraciones y las realidades del mercado

• Planifica (basándote en tus ventajas competitivas)

• Construye relaciones sociales reales y duraderas para crear una red profesional

• Mantente en movimiento: Encuentra y crea oportunidades "explotando" otras redes

• Toma riesgos inteligentes en tu búsqueda de oportunidades profesionales

• Aprovecha la inteligencia en red de la gente que conoces para obtener los conocimientos que te permitan encontrar las mejores oportunidades y tomar las mejores decisiones en tu carrera

¡Puedes alcanzar el éxito sea cual sea tu trayectoria profesional!