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El verdadero valor de una marca en el Social Media

 

Tomado de: www.theslogan.com

Se suelen utilizar diferentes medios para conocerlo, uno de ellos es indagar en el propio buscador de Google, con ello pretenden estimar el número de entradas que le referencian, por ejemplo si aparecen las últimas publicaciones de su blog. Se sirven también de Google usando las alertas, de este modo reciben notificaciones cada vez que internet les hace mención.
Es muy habitual, así mismo, configurar diferentes servicios para medir el peso que se tiene en el más popular de los sistemas de microblogging: Twitter.

Se recuentan, además, las visitas de la página web y/o blog, las suscripciones al canal propio de Youtube (si se tuviera) o se analiza el correo periódico de estadísticas de Facebook, en donde se facilita información importante como el número de fans que se ha adherido a la página o la cantidad de ellos que la han abandonado, el número de usuarios que más interactúan, el nivel de aceptación a eventos, etc., en definitiva, se pone en marcha un sistema de cálculo de resultados en función del mayor, o menor, grado de notoriedad en la red. Pero no solo esto, sino que se realizan algunas mediciones sobre la competencia, ya que de nada sirve conocer un resultado si no te tienen referencias válidas sobre las que apoyarse y en las que basarse para un mejor desarrollo de cada campaña.

Esto es completamente normal, conocer el impacto que una marca deja en sus consumidores, en los usuarios que le siguen, parte de la base de la necesidad que todos los seres humanos tenemos de sentirnos estimados y ser reconocidos. Una marca también tiene una entidad como individuo, en el sentido de que se gestiona por capital humano, y como tal se dirige hacia otras personas, esperando ser parte importante del sector al que se dirige, gozar de la aceptación de la comunidad para la que trabaja. Sin embargo, el error está en confundir popularidad con éxito, ya que mientras popularidad se asocia a la imagen que se tiene de la marca, el éxito va en consonancia con la consecución satisfactoria de una labor o gestión, algo que se aleja muy mucho de lo que muchas marcas esperan cuando se deciden a iniciar una campaña de notoriedad en internet.

Que una empresa tenga cierto nivel de seguidores no significa necesariamente una mejor cuenta de resultados. En este sentido, juega un papel importantísimo la calidad antes que la cantidad, al mismo tiempo que lo que, como marca, ofrecemos a los que nos siguen. No es lo mismo publicar muchos contenidos que transmitir información que, aunque lo hagamos de poco a poco, resulte relevante, interese, cree adeptos y repercuta en una mayor aceptación. El verdadero valor de una marca se mide en función de lo que ésta sea capaz de influir en las decisiones de compra de su mercado objetivo, y en el grado de confianza que su público le reserva en comparación otras de su misma actividad.

Muchas veces, se publica contenido que, a priori, parece no tener repercusión en nadie, se inicia un hilo en el que no se suceden multitud de respuestas, se plantean cuestiones de algún tipo y apenas se cuentan los "Me gusta"..., pero esto no quiere decir que lo que se haya publicado, lo que se haya iniciado en el hilo, la cuestión que se haya planteado, no ha influido decisivamente en algún momento sobre alguien que se ha decidido a leerlo. Son contadas las ocasiones en las que una marca impacta positivamente en la mayor parte de la ciudadanía, a todos nos vienen a la cabeza marcas que son consumidas por toda la población en algún momento de su vida, pero esto, no podemos engañarnos, es un ideal difícilmente alcanzable por cualquier empresa.

Sin embargo, dentro del mercado objetivo al que se estima se puede llegar, es importante alcanzar la excelencia priorizando la calidad por encima de la cantidad. El error está en pensar en que debe abarcarse todo el social media sin una fidelización cuantificable. Para contar con las máximas garantías de éxito, hay que apoyarse en la ayuda de un Community manager profesional y experimentado, con verdadero conocimiento del mercado objetivo de cada campaña, es la única figura que, aplicando verdaderas campañas de social media, aportará valor a la marca.