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El valor de la comunidad en el posicionamiento de marca

 

Tomado de: www.theslogan.com

El Community Manager no fue el primero en establecer contacto directo entre las marcas y las personas. Basta con pensar que antes de las redes sociales, existieron comunidades tradicionales.

En otras palabras, las estrategias que las marcas reproducen en sitios como Twitter o Facebook no hacen más que imitar lo que siempre se ha realizado, pero a través de una computadora y un servicio digital como Internet.

La pregunta que se plantea ahora es: si funciona tan bien la publicidad y el marketing realizado a través de las comunidades 2.0, ¿cómo hacer que funcione mejor en las tradicionales?

En el entorno empresarial la comunidad es uno de los valores externos más importantes. Es en las microsociedades donde se agrupan los clientes y donde las marcas encuentran las mejores oportunidades de posicionamiento.

Trato al cliente

Cada vez que suena un teléfono en la empresa, el personal de servicio tiene que mostrar su interés y preparación en atender las necesidades de compra o las dudas de los clientes. La relación que se establece entre ambas partes mostrará cómo se cumplen en la compañía ciertas leyes de la mercadotecnia, como "la atención es indirectamente proporcional a la que se muestra en un comercial de la televisión".

El trato que ofrecen muchos spot publicitarios no se condicen con el que se encuentra un cliente a la hora de asistir a las organizaciones, y es que muchas veces se vende una idea que no es real, y que rompe el encanto al aplicar las claúsulas del contrato escritas en letras "chiquitas".

Algo que ocurre comúnmente con las empresas de telefonía, Internet y TV paga, es que sus vendedores son extremadamente encantadores y pintan un cuadro de colores cuando se acercan a las personas. Ello cambia de manera radical una vez que el cliente se ha comprometido a pagar por el servicio, al darse cuenta que muchas de las promesas no se cumplen, y lo que es peor, no recibe respuestas al respecto.

La RSE entra en acción

Otro de los factores importantes para crear una comunidad se relaciona con la responsabilidad social empresarial (RSE). Aunque muchas personas la han catalogado como una moda fugaz, cada vez más empresas consideran importante agregar valor a la sociedad a través de actividades que se encaminan en la mejora de sus trabajadores y del entorno que los rodea.

De esta forma se integra a la gestión empresarial valores y principios éticos que se relacionan con las mejores prácticas en recursos humanos, con actividades que impulsan el bienestar de la sociedad y del medio ambiente. La principal filosofía de las relaciones que se crean con los diversos agentes es de ganar-ganar.

La RSE mantiene su equilibrio en torno al área económica, social y ambiental, por lo que la idea principal de este concepto es generar ganancias tratando de dañar en lo más mínimo al medio ambiente.

Los expertos aseguran que a partir de una buena gestión de la RSE, se puede percibir un aumento en la productividad de las empresas, así como también una mayor competitividad y la posibilidad de ingresar a nuevos mercados.

Por otra parte, cada día es más importante el comportamiento social de las empresas, por lo que en la actualidad los organismos internacionales y bancos, para determinar el valor de una empresa.

Las empresas que poseen políticas de RSE suelen ser mejor evaluadas y tienen una mayor valoración en el mercado, que las que no las tienen.