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El producto de la década

 

Tomado de: www.merca20.com 

Una nueva década nos recibe en el año nuevo 2011. Justo al terminar estos ciclos, buscamos cerrar ciclos para comenzar otros. Diez años en términos de tecnología es una eternidad, basta comparar a los automóviles del año 2000 con los modelos 2010 -el Jetta de Volkswagen ha evolucionado cinco veces en ese lapso-. En términos de electrónica el cambio es infinito en diez años. Simplemente, comparemos las computadoras en el año 2000 con todo y su error Y2K, con las actuales. Si bien originalmente, la ley de Moore había predicho una desaceleración en la integración, en ese entonces Gordon -el fundador de Intel- no tomó en cuenta el surgimiento de nuevos materiales que nos han facilitado seguir integrando cada vez más transistores y por lo tanto contando con más funcionalidad en los dispositivos. Sin duda, en esta nueva década los aparatos electrónicos dependerán más de los sensores , como dispositivos de "interconexión" entre los mundos virtuales y físicos.

Como lo hemos observado, cada vez más dependemos de las tecnologías electrónicas, del manejo de los datos e información y de la comunicación. Por esto, cada vez nos acercamos más al estado convergente. Donde las redes de comunicación, se adaptarán transparentemente al contenido. Así se reúne la pareja real donde la reina es la red y el rey, el contenido; un binomio, que se explica en las teorías de Shannon y de McLuhan. En la última década, hemos visto como la internet ha facilitado esta convergencia y por ende tendríamos que proponerla como producto de la década, pero ahí estaba ya, desde hace 40 años.

En 2010 vimos productos que tuvieron mucha penetración en el mercado como las pulseras milagro de Power Balance, las buddy bands y la iPad. Las primeras se tratan de una pulsera de plástico suave que en su "carátula" tiene un "holograma" en el que se almacenó "una frecuencia procedente de materiales naturales conocidos por sus efectos beneficiosos para nuestro cuerpo". Las segundas son unas pulseras muy populares entre los niños y adolescentes, básicamente son unas ligas con figuras, y finalmente, la gloriosa tablet de Apple que con todo y sus defectos, se aprestó a crear un nuevo mercado y desatar algo que se conocerá como la guerra de las tablets, slates y cualquier otro término similar.

Las pulseras favoritas de "atletas de elite" y uno que otro amante de los gadgets, resultaron ser un fraude y en España e Italia han sido multados con cantidades millonarias en euros. Por otra parte, las buddy-bands ya alcanzaron tal nivel de penetración que han sido prohibidas en muchas instituciones, sin embargo, ojalá sirvan de inspiración a las futuras generaciones en el desarrollo de materiales inteligentes -que se deforman y recobran su forma original ... o sea que su zona elástica es muy amplia-. Así, el producto estrella de 2010 es el iPad de Apple, con más de diez millones de unidades vendidas, se aleja a pasos agigantados de sus competidores y se presenta listo para afrontar la batalla con la Playbook de RIM -que también fabrica la Blackberry-.

En retrospectiva, los últimos diez años hemos visto tecnologías que llegan y se van, otras que se volvieron obsoletas y otras que llegan con mucho impulso. Los niveles de penetración en el mercado, constancia, evolución y reingeniería, nos sugieren pocos productos, pero sin duda el iPod junto con su par lógico iTunes es el producto de la década. Más de 600 millones de unidades se han vendido a la fecha y este producto originó un cambio en la industria musical, en la legislación de los derechos de autor y en la industria del software sin precedente. Tal vez, este producto sólo se pueda comparar con los receptores de televisión y de radio.

Esta semana arrancamos el año 2011 rodeados de contenidos digitales y con expectativas de cambio en los dispositivos que utilizamos para acceder a estos contenidos. A diferencia de 2010, este año estaremos más conectados que nunca y tendremos que buscar los momentos para estar desconectados.