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¿Clientes o fans? El gran dilema

 

Tomado de: www.puromarketing.com

El año se termina, así que en las próximas semanas veremos los resúmenes del año en los suplementos dominicales de los periódicos. Entre otras cosas podremos leer la lista de las personas (actores y actrices, artistas, políticos, deportistas,...) que "nos dejaron". Seguro que en unos cuantos de ellos aparecerá alguna línea diciendo algo como esto: "Tuvo mucho éxito, era muy querido, pero murió practicamente en la miseria".

Cuando leo este tipo de cosas siempre lo relaciono con lo que está ocurriendo en algunos sectores del mundo de las marcas y del marketing ("online" y "offline").

Desde hace algún tiempo parece que ya no hay que tener clientes, ahora lo prioritario es tener fans, admiradores, hooligans, seguidores. El summum se produce cuando los fans se tatúan tu logo en su piel. Da la sensación que es más importante convertir tu marca personal o comercial en un icono de culto que en facturar.

Supongo que todo esto está relacionado con esa ley no escrita en dospuntocerolandia que dice que es "muy feo" utilizar los blogs y las redes sociales para vender. Lo politicamente correcto es compartir, cooperar, consensuar, colaborar, conversar y todo ese Co-co-co-co. Es como si La Red fuese un enorme Festival de Sundance en el que no se permite el cine comercial. O como esos anuncios maravillosos, originales o divertidos de los que no sabes o no recuerdas lo que tratan de venderte.

Creo que a este fenómeno cuyo propósito principal es parecido al de un misionero lo podríamos denominar "Fancismo", los fans son la marca y la marca son los fans. Tiene mucho de religión moderna en la que parece que muchos están deseando "Ser de XXXXXX" para quedarse tranquilos, sentirse parte de un grupo o simplemente para tener algo en lo que creer.

Creo que los ejemplos de Apple, Harley Davidson, Disney y similares están haciendo mucho daño. Pero la culpa no es de quienes gestionan esas empresas sino de quienes no son capaces de entender que está muy bien eso de tener fans, pero antes hay que tener clientes... y por lo tanto un buen producto. Sin embargo, cuando todo se centra en conseguir seguidores, evangelizadores y fan-áticos, el producto deja de ser importante o mejor dicho, la marca se convierte en el producto.

No me cansaré de insistir que una marca personal o comercial debe sustentarse en una oferta sólida, valiosa y relevante. Una estrategia de Branding Personal debe sustentarse en el trabajo bien hecho y no en una continua campaña de visibilidad y presencia en las redes. Me temo que hay mucha gente más preocupada por conseguir que sus números de las Redes Sociales crezcan que en salir a vender. Lo que está claro es que lo segundo es más dificil y más duro.

Cuando haces bien tu trabajo de forma consistente, es muy probable que consigas que la gente te aprecie e incluso que hable bien de tí. Pero lo que es absurdo es pretender convertirte en un icono sin haber dedicado mucho tiempo y esfuerzo a resolver problemas o satisfacer necesidades de otros de forma eficaz y contrastable.

Apple, Harley Davidson o Disney tienen tras de sí una larga, larguísima trayectoria de productos y servicios de calidad. Mucho antes de la histeria del iPad, iPhone y similares Apple ya estaba haciendo las cosas bien y también cometiendo algunos errores importantes. Pero no creo que ningún emprendedor o empresario ponga en marcha su proyecto para conseguir que alguien se tatúe un brazo con su logo.

Para un profesional, lo importante no es obsesionarse con crear una Marca Personal porque eso no tiene sentido en sí mismo. La marca, la huella, el recuerdo que dejas es el resultado de tus acciones, tus productos, tus servicios, tu comportamiento, tu actitud,... Por lo tanto, es en todo eso en lo que debes trabajar si quieres dejar un recuerdo memorable.

Si tu obsesión es conseguir fieles, fans, devotos de tu marca personal o comercial y no tienes nada sobre lo que sustentarlo, lo que estarás creando será algo parecido a una de esas sectas que aparecen en las noticias. Algo basado en la figura carismática de un lider pero que no resuelve ninguna necesidad... o quizas sí, la de dar sentido a la vida personas que han perdido el rumbo o que necesitan unirse a una tendencia para dar sentido a su existencia y que incluso están dispuestas a convertirse en mártires de la causa.

Así que, eso de que te quieran mucho y te digan lo que les gusta lo que haces está muy bien, pero todavía es mejor si, además, puedes generar ingresos que te permitan mantener con vida tu proyecto.